
Aquí debía ir un post killerezco, pero no lo haré por el simple hecho de que tiene más de un mes que esa historia terminó y por mi mugrosa&apabullantezca inconstancia no pude darle el punch que se merecía -aunado con uno que otra falla técnica. ¡Gracias tumblr!-.
Este mini-post se lo dedico al fin de mi carrera, sí, aquella que inició a mis 3 años de edad, del cual el único recuerdo que guardo es haber llevado mi mochila de las Ninja Turtles.
Es curioso cómo el tiempo se va a acelerando cada vez más, sobre todo cuando te enteras que ya estás en prepa y te sientes la reata de los demás mocositos. Eso se potencializa si tomamos en cuenta que yo crecí en una lugar con 25,000 habitantes, es ahí en donde crees tener el control de todo. Sin embargo, de ese entonces a la fecha he sentido que, a lo mucho, han pasado 3 años. Estoy en mi último día como activo de la universidad, a punto de entregar un último trabajo y a terminar de una vez con toda responsabilidad, de lo que por 19 años y medio he venido ‘cargando’: sí, LA ESCUELA.
Para mi suerte, sé qué es estar en el ámbito laboral desde hace un buen rato -desde los 12 formalmente-, a lo mejor por eso aún no siento ese ‘miedito’ como lo describen muchos de mi generación. Lo peor, y es algo que comentaba ayer por el MSN con una amiga, aún no me cae el veinte de que ya no regresaré a la ‘escuela’ a otro semestre, ya no iré a ver lo de mi tira de materias, a pagar inscripción, a comprar inútiles escolares, a conocer nuevos maestros, a reecontrarme con mis cuates que anduvieron de vacaciones. No digo que no piense hacer maestría, sin embargo no es lo mismo. No lo es.
Bah, aún no me cae el veinte y espero que no sea demasiado tarde. Hoy recuerdo con mucha nostalgia los primeros semestres en donde aún sentía que no encajaba, en donde me preocupaba más por mis broncas personales que por las de mis compañeros que, muchos de ellos hoy en día son mis grandes amigos. Prefiero recordar los últimos dos cuartos de la carrera, en donde simplemente me dejé llevar y me atreví a cometer errores y atinarle en muchos de ellos, agradezco me pasaran tantas cosas porque eso es lo que define la persona que soy el día de hoy.
Este post ya no es tan mío, va para todos aquellos que a lo largo de la carrera se toparon conmigo, en alguna clase, trabajo en equipo, exposición, investigación o lo que sea. Va para todos ellos.
Muchas gracias, y hasta siempre.